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Bilbao Night Marathon 2014

Ante la disyuntiva si esperar a ordenar mi cabeza antes de escribir después
de la explosión de sensaciones o escribir sin esperar a perder las sensaciones
del momento me dispongo a escribir la crónica de mi primera maratón, que
finalmente parece ser que vendrá escrita un poco como me venga a la
mente…Como digo, es mi primera maratón, así que, no pienso dejar que la falta
de responsabilidad para/con los atletas por parte de la organización vaya más
allá de este comentario…Lo dicho, vamos al tema. (Eso sí, iré actualizando a medida que consiga fotakas y esas cosas…)

Semana previa:

Para entender todo en perspectiva me tengo que remontar a la semana previa,
la cual me pasé dándole vueltas al coco por una molestia en un ligamento del
tobillo derecho…mi idea de hacer sub 3:30 parecía desvanecerse…
Poco a poco, fui remontando y llegué al viernes bastante entero, pero no sin
notar el tobillo en cada pisada, así que definitivamente, éste sería quien
marcaría el ritmo de carrera.

Parte de la familia Trirunners que corrimos el Sábado.

La carrera:

Finalmente ahí me encuentro sólo, en el cajón de los sub 4h (en abril cuando
me inscribí debía ser más realista o menos optimista que en las últimas semanas
donde me plantee hacer sub 3:30). Rodeado de miles de personas de las cuales
sabía que sólo el 12% seguiría (o no) conmigo en la segunda vuelta de carrera
para hacer la maratón entera.

En los primeros kilómetros ya supe que el 3:30 era imposible, no por mi
tobillo, que pese a hacerse notar, me dejaba correr bastante decentemente, sino
por la aglomeración…10.000 personas corriendo, algunas de ellas paradas en
las aceras en el km3 de carrera estirando gemelo y muchas de ellas en fila de a
5…parecía que tendría que sacar doble seis para pasar barrera como en el
parchís. Que quizá lo hagan cuando salgan a entrenar, y me parece perfectísimo,
pero en una carrera con semejantes ratoneras no está de más mirar de vez en
cuando por encima del hombro paraa ver si alguien que hay detrás nuestro soplándonos
en la oreja quiera pasar.

Poco a poco, la gente fue bajando y se empezaba a correr más cómodo, a eso
de 4:50m el Km que era el tiempo que tenía en mente si el tobillo lo permitía,
y en este caso, lo hacía. Así que poco a poco fueron pasando los Km, cruzándome
con amigos tanto dentro como fuera de la carrera, lo cual hizo que disfrutara
cada km, cada minuto y cada paso de carrera.

Una vez pasada la primera vuelta, todo cambió radicalmente, pasó de haber
grupetas a ver maratonianos a haber maratonianos disgregados por ahí, y la
gente animando mermó considerablemente como era de esperar…no obstante,
mantuve el ritmo dignamente hasta la zona “difícil” de la carrera.
Zona de desnivel positivo prolongado, vaga iluminación y despoblado de
gente…duro para la cabeza…aún así no me alejé mucho del 5m/km hasta el
famoso muro.

El muro

El muro del Km 30 como dicen algunos…por suerte, en mi caso no llegó allí
y pude acortar mi agonía de 12 a unos 6km mas o menos…y es que en el Km33
donde me crucé con Etxeza por última vez, aún iba en condiciones y parecía que
iba bien…
pero de pronto en el avituallamiento del Km 36 todo cambió de golpe.

No me veía capaz de beber/comer en marcha, cosa que no me ha pasado nunca,
así que tuve que empezar a bajar el ritmo, hasta que me descubrí andando. Lo
asumí, como parte de la carrera, y anduve unos 100m mientras comía medio plátano
y un trozo de naranja
, acompañado de agua para pasarlo bien…una vez acabado
mi cabeza quería trotar, pero la tarea se complicaba, hasta que por fin reanude
el trote…a unos 7min el Km…el tiempo que llevo en subidas cuando hago
Trail…batacazo mental.

De pronto, aparecen mi hermano David, Andrea y Egoitz en el puente de la
universidad dándome un chute para poder seguir a un ritmo más cercano a 6 que a
7 minutos el Km, que para aquel entonces no me parecía tan malo. Me acompaña un
rato Andrew
, siempre lo hace, quien de pronto me dice que estamos ya en el Km 38 a lo que
respondo con una cara de absoluta sorpresa diciendo: “¿YA?”, asiente
y me sonríe antes de despedirse.

Entonces, el corredor que tenía a pocos metros y con quien mantuve una
promesa interna de “si él no para, yo no paro” empieza a aminorar
notablemente, le alcanzo y le confieso mi promesa interna, diciendo que si
ahora yo no paro, el tampoco
. Me lo agradece y empezamos la marcha juntos hasta
meta.
En esos 4Km ambos coincidimos en que nos jode más el hecho de que el ritmo
que llevamos nos permite hablar perfectamente pero somos incapaces de apretar.
Hablamos de que el es de Mallorca, le digo que nosotros estuvimos en Junio con
la bici, que es su sexta maratón, me aconseja que salga a viajar y correr
fuera, le digo que prometido. Una vez más, me encanta conocer gente en las pruebas, ya lo dije como reflexión de la Spartan Race.

Finalmente llegamos a meta cuando el reloj marca 3:59:47s, nos miramos con
una sonrisa en la cara y nos decimos casi al unísono que habrá que apretar para
llegar por debajo de las 4h pese a que nuestros Garmin marcan 3:48 aprox ya que
el tiempo de meta es el de salida del primer cajón.
Entramos en meta en 3:49:57s en el tiempo oficial, nos damos la enhorabuena,
nos abrazamos y nos vamos a por nuestra recompensa y descanso
. Ya está, mi
primera maratón. Esta sólo se hace una vez, y la he disfrutado con lo bueno y
con lo malo del primer al último metro. Experiencia inolvidable.

Una vez más, el apartado para mis queridos amantes de los números, esta vez os doy de comer y de postre:

Lo más dificil:

Ya después de acabada la carrera, me veo ante la tarea más difícil,
agradecer a todo el que me crucé y me apoyó en la carrera…a ver si no me dejo
a nadie…

Gracias a: Cada uno de los Trirunner que estaba dentro y fuera de la
carrera, Rami y Mamen, Oskar, Iñaki, ambos Figuis, Sebas, Aritz y familia,
Gonzalo y Julia, Igoin, David crack, Javier Compañ, Santi, a Félix que en esta
no pudo ser, a Estrella, Yolan, Maitane, Haydé y Sergio, Iñigo, Kepa, Aner, a Etxeza en el Km 20 y 33 con su
bici dando consejos, a Txopez con su flato apoyando en los pasos de vuelta, a
los instarunneros por el apoyo pre y post carrera (y en el caso de cris
durante, junto a Sandra), a Joaquín, el mallorquín que cruzó conmigo meta y me
apoyó en lo más dificil de la prueba, a mi familia sobre todo a David pateándose
Bilbao para cruzarse conmigo, a Egoitz aguantando hasta las tantas de la noche
y a Andrew, que apareció en el momento más jodido una vez más para ayudarme a
seguir adelante.

Seguramente…me deje a alguien…si es así comentadme abajo y ponerme a
parir, me lo he ganado, pero mi mente hubo momentos en los que iba un pelín
saturada!

Entrenador Nacional de Triatlón Entrenador Personal Entrenador de Trail Running

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1 Comment

  1. Zorionak Pablo, ya te he dicho por activa y por pasiva que eres un crack!
    Salir a correr 42K es de valientes, acabarlo debe ser como jugar al mus y ganar. Una gozada.
    Absolutamente de acuerdo en la visión social del deporte, de hecho, Trirunners es un claro ejemplo de ello. Sin conocernos mucho, ni pasar mucho tiempo juntos, compartir experiencias, leer crónicas, etc, es un lujo.

    Lo dicho, felicidades.

    Abrazo de gol!!

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